Es raro decirlo... No porque sea imposible, sino porque simplemente no pasa tan seguido. Hoy abrí los ojos y el mundo no pesaba tanto, no hubo esa sensación de arrastrarme fuera de la cama, ni el golpe inmediato de los recuerdos que usualmente me esperan al despertar... No hubo culpa, ni melancolía, ni esa presión en el pecho que a veces ni sé de dónde viene.
Y eso es extraño, sobre todo después de la noche que tuve... Los gatos decidieron que el insomnio no era suficiente castigo; Gaia, inquieta, se movía de un lado a otro, con esa actitud reservada que tiene cuando algo la molesta, tal vez Milo, tal vez algo más... No lo sé, solo sé que no dejó de merodear, de acomodarse en un rincón solo para cambiar de lugar un minuto después. Como si buscara paz y no la encontrara.
Y luego Milo, el huracán a las 3 a. m. Y el departamento era su territorio de guerra: zancadas veloces por el pasillo, saltos inesperados, ataques imaginarios contra enemigos invisibles... Cada vez que el silencio parecía establecerse, él encontraba una nueva forma de romperlo. Y yo medio dormido, lo veía brincar con la energía de quien no entiende de cansancio ni de tiempo.
No debería haber dormido bien... No debería haber amanecido con este ánimo, lo lógico sería despertar con el peso de la noche en los ojos, con el cuerpo pidiendo tregua y la mente sumida en su caos habitual... Pero aquí estoy, extrañamente ligero.
No significa que todo esté bien... No lo está. Sigo siendo el mismo tipo con la misma historia, los mismos errores y los mismos silencios que duelen... Pero hoy todo eso está en pausa, como si mi mente hubiera decidido darme un respiro, aunque no sé si por generosidad o por puro agotamiento.
... Y es extraño, porque cuando uno se acostumbra a cargar el peso de todo, la calma también desconcierta... Me pregunto si este alivio es real o solo un truco del cerebro, como esos parpadeos entre tormentas donde el cielo parece limpio por un instante antes de volver a llover... Me pregunto si esto es un respiro o solo la calma antes de otro golpe.
Pero no quiero pensar demasiado... A veces eso arruina todo y hoy solo quiero existir sin pelear con el día, no cuestionarlo, no interrogarlo, no tratar de encontrarle explicaciones... Dejar que la música suene, que el café se enfríe en la mesa, que el tiempo pase sin preguntarme a dónde va.
Hoy no tengo preguntas ni respuestas.
Solo tengo este instante, extraño y ligero.
Hoy amanecí de buen humor…
Y no sé qué hacer con eso.

1 comentario:
Disfruta, disfruta del día de ti y de tu compañía, disfruta de la forma en q se ven hoy las cosas. Mirate al espejo y piropeate! Quierete! Hoy mañana y los demás días serán días excelentes ya veras q si ☺️
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