Hoy la ciudad cruje bajo la lluvia, y yo, aquí, caminando despacio, como si cada paso tuviera que ser medido... El cigarro tiembla entre mis dedos, como mis pensamientos, que no encuentran paz, el frío se cuela en los huesos, pero no me importa... No hay prisa, nunca la hay cuando el alma sigue atrapada en el mismo rincón, me pongo los audífonos y una canción comienza a sonar, esa que sin querer contó nuestra despedida... una melodía llevaba nuestras palabras secretas.... Y entonces el mundo se vuelve más pequeño y yo me pierdo en ella, en esa canción que se conviernte en un eco lejano que sigue golpeando el mismo rincón de mi pecho.
"I wanna hold you in the dark... One last time...♫" Es como si esas palabras fueran cuchillas cortando en silencio, mientras recuerdo tu risa, tu cabello suelto, tu forma de abrazar el mundo... te deslizas por mi mente y ya no tengo que cerrar los ojos para verte; estás en el gris del cielo, en el olor a tierra mojada, en cada nota que me perfora los oídos... Camino, pero no realmente... Sigo andando porque no sé cómo detenerme y no es que quiera olvidar, es que aún quedan partes de mi que no saben cómo dejarte ir...
Pero la canción sigue, como un recordatorio cruel de que lo que fue, ya no es.... "But oh babe, I really wish you would not cry♫" susurra la voz, y algo dentro de mí se rompe otra vez. Me pregunto si alguna vez sentiste lo mismo, si, al alejarte, también sentiste ese vacío... Pienso en detenerme, en buscarte en mas recuerdos, en hacer que el tiempo se revierta, aunque sé que no hay marcha atrás... Pero no lo hice, no esta vez.
El tabaco me consume, la lluvia sigue cayendo y la música, como siempre, sigue sonando. "I never tried to trick you babe ♫" dice la voz, y me doy cuenta de que ya no hay nada más que pueda decir. Lo que tuvimos, lo que perdimos, ya está hecho... Y tal vez eso es lo más doloroso: que no hay forma de regresar, de arreglar lo que se rompió.
Y ahí es cuando lo entendí: No era una derrota, ya no... La lluvia, el frío, el maldito cigarro que se apaga en mis manos... todo eso es solo ruido mientras la ciudad puede seguir llorando, pero yo ya no voy a quedarme atrapado en su llanto, el agua me cala hasta los huesos, pero no me importa; no tengo que esconderme del dolor, no tengo que correr hacia algo que no puedo recuperar... La vida me golpeó, sí... Y duele carajo, cómo duele cada cicatriz, pero he aprendido a llevarlo.
"Leave it out," canta la voz de la canción, y por primera vez en mucho tiempo, la escucho y dejo que la orden me atraviese... Ya no busco explicaciones, ya no busco culpables ni redenciones... Hay cosas que simplemente son.
La ciudad puede caer, el cielo puede llorar, pero yo sigo caminando, respiro... Y en ese respiro, me doy cuenta de que ya no estoy buscando salvarme de mí mismo.
El cigarro ya no es un refugio, es solo una costumbre que quiero dejar atrás, la lluvia sigue, pero en cada paso que doy, sé que no necesito a nadie para seguir adelante... Esta vida es mía, y aunque me cueste aceptarlo, lo hago... La música sigue sonando, y me doy cuenta de que, aunque suene en mis oídos, ya no tiene el poder de definirme... Ya no estoy atrapado en lo que fue.

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